Para quién está indicado
Este servicio puede ser útil en personas mayores, deportistas, pacientes con movilidad limitada o cualquier persona que no pueda cortar sus uñas con seguridad en casa. También se valora cuando la uña roza, se clava, se rompe o cambia de grosor.
El fresado permite rebajar el grosor cuando procede, mejorar la comodidad y facilitar el seguimiento de la uña. Siempre se realiza tras observar el estado de la piel y de la lámina ungueal.
Qué incluye la visita
- Revisión de uñas, piel periungueal y zonas de presión.
- Corte adecuado para evitar picos o bordes que molesten.
- Fresado controlado de uñas engrosadas cuando está indicado.
- Consejos para higiene, calzado y cuidado posterior.
No fuerces el corte en casa
Si la uña está muy dura, curva o dolorosa, intentar cortarla con herramientas domésticas puede producir heridas. Es mejor pedir una valoración podológica, especialmente si hay diabetes, problemas circulatorios o poca sensibilidad.
