Causas frecuentes
- Corte de uñas demasiado corto o redondeado en los bordes.
- Calzado estrecho o presión continuada sobre los dedos.
- Uñas con curvatura marcada, traumatismos o golpes repetidos.
- Sudoración, deporte, cambios en la pisada o piel inflamada alrededor de la uña.
Síntomas que no conviene ignorar
Dolor en el lateral de la uña, sensibilidad al calzarse, enrojecimiento, inflamación, herida, sangrado o supuración son motivos para pedir valoración. Si hay diabetes o mala circulación, conviene consultar antes.
Cómo se aborda en consulta
- Valoración del borde de la uña y del estado de la piel.
- Retirada cuidadosa del fragmento que está causando presión si procede.
- Limpieza de la zona y recomendaciones para evitar recaídas.
- Orientación sobre corte correcto, calzado y seguimiento.
Qué evitar
No es recomendable hurgar la uña con tijeras, agujas o instrumentos caseros. Puede aumentar la herida y facilitar una infección, especialmente si existe diabetes, piel frágil o pérdida de sensibilidad.
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Fuentes y criterio sanitario
Contenido orientativo elaborado con criterio podológico y contrastado con fuentes sanitarias generales. No sustituye una valoración individual.
